
La semana pasada asistí a la reunión de inicio de curso con la tutora de mi hijo mayor (8 años); su desarrollo fue el habitual de este tipo de encuentros: presentación a padres y madres, recordatorio de las normas del centro (haciendo especial hincapié en la puntualidad), organización de las materias, actividades complementarias, reflexión sobre el punto de inflexión que supone 3º de E.P. y la importancia de adquirir hábitos de constancia y estudio para afrontar este curso y los siguientes con garantías, etc, etc, etc.
No habría nada que destacar, si no fuera por un comentario que suscitó un pequeño debate entre las madres y padres allí presentes, y es que la tutora (una buena profesora que se preocupa por su alumnado) nos pidió que evitáramos decir a nuestros hijos e hijas "pásalo bien" al dejarlos en el colegio a las 9 de la mañana. Rápidamente surgieron argumentos a favor de esa expresión, que entendíamos como forma de hacerles ver a los y las estudiantes que aprender es divertido y que colegio y aburrimiento no tienen por que ir unidos si se afronta el aprendizaje de forma positiva.
Evidentemente (como quiso aclarar la tutora), no se va al colegio a pasarlo mal, pero no acabo de entender por qué aprender tiene que ser una tarea tediosa. Si se trata de conseguir aprendizajes significativos, ¿no será más eficaz hacer amena e interesante la tarea de adquirir conocimientos? ¿no es una pena que niños y niñas de infantil y primaria digan que se aburren en el colegio? (conversación bastante común entre los padres y madres a la entrada y salida del cole) ¿qué pasará cuando lleguen a secundaria? En esta época en la que la educación está en boca de todo el mundo (más para mal que para bien), no estaría de más que se repensara la forma de enseñar para lograr, de verdad, el objetivo de APRENDER
Mientras tanto, yo seguiré diciéndoles a mis pekes que se lo pasen bien en el cole.
No habría nada que destacar, si no fuera por un comentario que suscitó un pequeño debate entre las madres y padres allí presentes, y es que la tutora (una buena profesora que se preocupa por su alumnado) nos pidió que evitáramos decir a nuestros hijos e hijas "pásalo bien" al dejarlos en el colegio a las 9 de la mañana. Rápidamente surgieron argumentos a favor de esa expresión, que entendíamos como forma de hacerles ver a los y las estudiantes que aprender es divertido y que colegio y aburrimiento no tienen por que ir unidos si se afronta el aprendizaje de forma positiva.
Evidentemente (como quiso aclarar la tutora), no se va al colegio a pasarlo mal, pero no acabo de entender por qué aprender tiene que ser una tarea tediosa. Si se trata de conseguir aprendizajes significativos, ¿no será más eficaz hacer amena e interesante la tarea de adquirir conocimientos? ¿no es una pena que niños y niñas de infantil y primaria digan que se aburren en el colegio? (conversación bastante común entre los padres y madres a la entrada y salida del cole) ¿qué pasará cuando lleguen a secundaria? En esta época en la que la educación está en boca de todo el mundo (más para mal que para bien), no estaría de más que se repensara la forma de enseñar para lograr, de verdad, el objetivo de APRENDER
Mientras tanto, yo seguiré diciéndoles a mis pekes que se lo pasen bien en el cole.
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