lunes, 24 de octubre de 2011

La soledad de los porteros


Este fin de semana se celebró, en las instalaciones deportivas de La Torre, un torneo de fútbol 7 en el que participaron todos (o casi todos) los clubes de Coruña y comarca con equipos en las categorías benjamín y alevín. Ya comenté en este mismo espacio cómo es el ambiente que se respira en este tipo de encuentros y lo lamentable que resulta la actitud de algunos entrenadores y familiares, que desvirtúan lo que sólo debe ser un acto lúdico-deportivo para disfrute de quienes lo practican.

Pero hoy no quiero volver sobre eso; hoy quiero hacer una mención a los niños (juegan algunas niñas, pero creo que ninguna ejerce de portera) que con una edad comprendida entre 7-11 años tienen que asumir la defensa de una portería que les queda enorme y cargar con la responsabilidad de los goles encajados como si el resto del equipo no tuviera nada que ver. Los entendidos en fútbol dicen que los porteros están hechos de otra pasta y hay psicólogos que afirman que esta posición requiere personas con alta tolerancia a la frustración y capacidad para reaccionar a la adversidad (Roffé), cualidades/habilidades difíciles de alcanzar con esa edad.

Mi hijo mayor es el portero de su equipo, y tras cada derrota nos plantea la posibilidad de dejar la portería para ser jugador de campo, que aunque no sea capaz de hacer goles ni parar a los delanteros del equipo contrario, no vive cada gol encajado con la misma responsabilidad, culpabilidad y decepción que el cancerbero. Pero ahí sigue, y cada vez lo hace mejor y asume con más entereza los goles, aunque le siguen doliendo... y tiene suerte de que sus entrenadores le apoyan y animan (os puedo asegurar que he visto entrenadores de otros equipos abroncar de forma muy brusca a sus porteros por los goles encajados), sabedores de que la responsabilidad de las derrotas es compartida por todos los jugadores. Su equipo perdió por goleada, y aunque estaba triste y manifestaba la impotencia que sintió en algunas jugadas, lo asumió sin mayor problema, como sus compañeros.

¿Por qué comento esto? porque muchos otros equipos perdieron, y algunos por grandes goleadas, y la imagen que más se repetía era la de los porteros siendo consolados por sus familiares (alguno incluso dejó caer unas lagrimillas) mientras el resto de jugadores pasaba página sin mayor problema.

Y como madre de portero (estoy como la madre de las folclóricas....) que lo pasa mal en cada partido, me solidarizo con esos niños que tienen el valor de asumir dentro de sus equipos un puesto que casi nadie quiere pero que es tan importante (o más) que el resto.

Va por ellos!.







viernes, 21 de octubre de 2011

20 octubre de 2011


La noticia del cese definitivo de la lucha armada que tres encapuchados de la banda terrorista ETA comunicaron ayer protagoniza las portadas de todos los diarios y llena de entradas muchos blogs... y yo no voy a ser menos, así que desde aquí quiero unirme a la alegría que supone el fin de la violencia terrorista, al recuerdo a las víctimas y a la confianza (y esperanza) de que no dejaremos que la violencia vuelva a formar parte, y determine/decida, nuestra forma de vivir.


jueves, 20 de octubre de 2011

Fotos desde mi ventana.


9 de julio de 2011. Una gaviota al encuentro de un barco.

lunes, 17 de octubre de 2011

Juntos contra la pobreza

Hoy, 17 de octubre, se conmemora el Día internacional para la erradicación de la pobreza, declarado en el año 1993 por la Asamblea general de Naciones unidas con el propósito de promover mayor conciencia sobre las necesidades para erradicar la pobreza y la indigencia en todos los países, en particular en los países en desarrollo, necesidad que se ha convertido en una de las prioridades del desarrollo.

En septiembre de 2000, un importante número de jefes de estado y gobierno participaron en la sede de naciones unidas en la Cumbre del milenio, con el objetivo fundamental de alcanzar acuerdos y adquirir compromisos encaminados a reducir a la mitad los índices de pobreza en el año 2015.

A estas alturas, los objetivos del milenio sólo figuran en los papeles, y no sólo estamos muy lejos de reducir los índices de pobreza a la mitad en los países en desarrollo, sino que están aumentando alarmantemente en los países desarrollados.

La crisis alimentaria y humanitaria de los países del cuerno de África convive con el impensable (por enorme) número de personas desempleadas en los llamados países desarrollados, aumenta el número de personas sin hogar por culpa de los desahucios (malditas hipotecas!), se recorta el gasto/inversión en sectores básicos como la sanidad y la educación, hay quien habla del fin del estado de bienestar tal y como lo conocemos (con lo que ha costado!!!)...: la desesperanza quiere formar parte de nuestra vida.

Y los países y las personas seguimos mirándonos el ombligo, y quienes gobiernan y/o aspiran a gobernar centran su discurso en desprestigiar al contrario, y nos indignan las indemnizaciones millonarias que cobran directivos negligentes que llevaron a la ruina cajas y bancos (NCG, CAM...), y echamos la culpa de todos nuestros males a los demás, y nos hablan de la cooperación y la colaboración como estrategias de futuro y desarrollo cuando la realidad nos muestra competitividad, individualismo, revanchismo, insolidaridad....

Las ONG's no dan a basto con la demanda, las cocinas económicas de todas las ciudades están desbordadas, el perfil (nunca me ha gustado este término) de pobres ha cambiado, el futuro de niños y niñas es incierto...

Y el árbol sigue impidiéndonos ver el bosque.

Pequeño diccionario


Maracar: tocar las maracas (con mucho ritmo...).

martes, 11 de octubre de 2011

Pequeña (gran) explicación


No recuerdo cómo surgió la conversación, pero la cuestión es que después de comer, mis pekes, su padre y yo acabamos hablando de la muerte. Sé que es un tema extraño para tratar en la sobremesa, y más si tenemos en cuenta que mis pekes tienen 8 y 5 (x2) años, pero así fue.

El tema no sería interesante si no fuera por el comentario final de mi chico de 5 años. Estábamos hablando de enfermedades que hasta hace pocos años eran incurables y que hoy, gracias a los avances científicos, se pueden curar, cuando dijo: "Mi abuela titú (personaje inventado que protagoniza muchas de las historias que cuenta) se murió con 900 años, pero le voy a dar la medicina para la muerte y se curará. Pero esta cura aún no la tenemos aquí".


lunes, 10 de octubre de 2011

Canciones de ida y vuelta

Esta canción me recuerda muchas noches en el Garufa... ¡qué tiempos aquellos!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Pequeño diccionario


Peatonable: paso preferente para peatones.

lunes, 3 de octubre de 2011

Aprendizaje y diversión, ¿incompatibles?


La semana pasada asistí a la reunión de inicio de curso con la tutora de mi hijo mayor (8 años); su desarrollo fue el habitual de este tipo de encuentros: presentación a padres y madres, recordatorio de las normas del centro (haciendo especial hincapié en la puntualidad), organización de las materias, actividades complementarias, reflexión sobre el punto de inflexión que supone 3º de E.P. y la importancia de adquirir hábitos de constancia y estudio para afrontar este curso y los siguientes con garantías, etc, etc, etc.

No habría nada que destacar, si no fuera por un comentario que suscitó un pequeño debate entre las madres y padres allí presentes, y es que la tutora (una buena profesora que se preocupa por su alumnado) nos pidió que evitáramos decir a nuestros hijos e hijas "pásalo bien" al dejarlos en el colegio a las 9 de la mañana. Rápidamente surgieron argumentos a favor de esa expresión, que entendíamos como forma de hacerles ver a los y las estudiantes que aprender es divertido y que colegio y aburrimiento no tienen por que ir unidos si se afronta el aprendizaje de forma positiva.

Evidentemente (como quiso aclarar la tutora), no se va al colegio a pasarlo mal, pero no acabo de entender por qué aprender tiene que ser una tarea tediosa. Si se trata de conseguir aprendizajes significativos, ¿no será más eficaz hacer amena e interesante la tarea de adquirir conocimientos? ¿no es una pena que niños y niñas de infantil y primaria digan que se aburren en el colegio? (conversación bastante común entre los padres y madres a la entrada y salida del cole) ¿qué pasará cuando lleguen a secundaria? En esta época en la que la educación está en boca de todo el mundo (más para mal que para bien), no estaría de más que se repensara la forma de enseñar para lograr, de verdad, el objetivo de APRENDER

Mientras tanto, yo seguiré diciéndoles a mis pekes que se lo pasen bien en el cole.