
Como algunas y algunos ya sabéis, en septiembre de 2011 me robaron mi bici, una torrot-cachaza casi más vieja que yo que estaba bastante oxidada pero que a mí me valía perfectamente.
La busqué durante bastante tiempo: hicimos expediciones familiares por el barrio por si la veíamos (teníamos una misión!), navegué por todos los portales web que se me ocurrió que pudieran vender bicis de segunda mano (me comentaron que las bicis como la mía se vendían muy bien a coleccionistas y amantes de lo vintage), avisé en las tiendas del barrio que me había visto con ella, algunas alumnas que viven por la zona realizaron también labores de rastreo... pero no tuvimos éxito y al final tuve que darme por vencida.
Después de navidades me decidí a comprar otra, así que empecé a mirar distintos modelos y descubrí lo amplio (y desconocido) que es el mundo de las bicis: multitud de modelos y materiales, gama variada de precios, accesorios... Mi presupuesto era bastante limitado, así que con esa referencia, y teniendo en cuenta que la uso exclusivamente para desplazamientos por la ciudad, reduje el ámbito de búsqueda. En esta tareas conté con la inestimable ayuda de mi padre, que se recorrió todas las tiendas (grandes y pequeñas) de la ciudad buscando la bici que mejor se adaptara a mis posibilidades. Tanto empeño tuvo su recompensa, y me encontró una estupenda bici de segunda mano que está como nueva (parece ser que la habían usado muy poco) por un precio más que asequible, así que no lo dudé y la compré.
A la vista de la experiencia con el antirobo anterior (lo cortaron con facilidad), esta vez adquirí uno con cable de acero, así que espero que sirva para disuadir a los/as amigos/as de lo ajeno y me dejen disfrutar de ella.
Ya la he usado varias veces y puedo decir que estoy encantada. Ahora sólo me falta comprar el casco, pero no encuentro ninguno que me guste, así que seguiré buscando.
La busqué durante bastante tiempo: hicimos expediciones familiares por el barrio por si la veíamos (teníamos una misión!), navegué por todos los portales web que se me ocurrió que pudieran vender bicis de segunda mano (me comentaron que las bicis como la mía se vendían muy bien a coleccionistas y amantes de lo vintage), avisé en las tiendas del barrio que me había visto con ella, algunas alumnas que viven por la zona realizaron también labores de rastreo... pero no tuvimos éxito y al final tuve que darme por vencida.
Después de navidades me decidí a comprar otra, así que empecé a mirar distintos modelos y descubrí lo amplio (y desconocido) que es el mundo de las bicis: multitud de modelos y materiales, gama variada de precios, accesorios... Mi presupuesto era bastante limitado, así que con esa referencia, y teniendo en cuenta que la uso exclusivamente para desplazamientos por la ciudad, reduje el ámbito de búsqueda. En esta tareas conté con la inestimable ayuda de mi padre, que se recorrió todas las tiendas (grandes y pequeñas) de la ciudad buscando la bici que mejor se adaptara a mis posibilidades. Tanto empeño tuvo su recompensa, y me encontró una estupenda bici de segunda mano que está como nueva (parece ser que la habían usado muy poco) por un precio más que asequible, así que no lo dudé y la compré.
A la vista de la experiencia con el antirobo anterior (lo cortaron con facilidad), esta vez adquirí uno con cable de acero, así que espero que sirva para disuadir a los/as amigos/as de lo ajeno y me dejen disfrutar de ella.
Ya la he usado varias veces y puedo decir que estoy encantada. Ahora sólo me falta comprar el casco, pero no encuentro ninguno que me guste, así que seguiré buscando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario